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Opinión

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¿Cuánto más hay que esperar?

El conocido y solitario árbol ubicado en el bosque comunal de la ciudad, es testigo y artífice de una lista de suicidios que se registraron en los últimos años. Policía, bomberos y autoridades municipales dan cuenta de eso y sin embargo, el lugar donde han acudido varias personas a terminar con sus vidas aún no fue removido.
Sergio Garro
Por Sergio Garro

El 4 de Junio de 2010 se registró en nuestra ciudad el suicidio del periodista local, Gabriel Parra, que a sus 47 años tomo la decisión de finalizar con su vida al colgarse de uno de los árboles que tiene en su interior el bosque comunal.

En aquella oportunidad, el hecho conmocionó a la localidad. El cuerpo de Parra fue hallado pendiendo de una bufanda por personal de Comisaría 22.

¿Un suicidio más? No. El deceso del reconocido periodista de la ciudad fue otra estadística que se sumo a los anteriores suicidios que se ejecutaron particularmente en ese lugar.

Un antiguo y gran árbol que se encuentra solitario y alejado del resto de la plantación es la elección de varias personas que tomaron la decisión de terminar con problemas cotidianos quitándose la vida.

Una fuente policial aseguró conocer dicho lugar y tener conocimiento de los actos que allí se han llevado a cabo. Sin embargo no pudo proporcionar datos certeros de la cantidad de los suicidios en ese lugar ya que la estadística es relevada de forma anual.

Pese a ello, la población y el personal que trabajó allí dan cuenta de que precisamente en ese árbol es donde se han registrado más de tres suicidios.

Ahora el interrogante es el siguiente: si es de público conocimiento la morbosidad y el horror que rodea este sector del bosque comunal, ¿qué se está esperando para remover dicho árbol?

La corteza consumida en la rama donde se llevan adelante los ahorcamientos, las piedras que se utilizan para subirse al lugar, el improvisado contra peso que se habría utilizado para efectuar el suicidio, son todos elementos que vaya a saber si por negligencia o impericia aún no han sido removidos, cuando ya pasaron casi dos años del ultimo lamentable hecho.

Esperemos que no haya que lamentar una nueva victima de este tipo, para que los responsables finalmente tomen cartas en el asunto.

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