“Lo mataron por 30 pesos, eso era lo que valía en 2010 una hora de adicionales”, recordó, indignado, Juan Acuña, hermano de Sergio, el policía asesinado tras un robo en un Pago Fácil de Zapala en 2010.
En el hecho hubo un tercer involucrado: Fabián Pérez, sospechado de ser el autor material de los cuatro disparos que recibió Sergio tras el robo de los 20 mil pesos.
Pérez, instructor de tiro y también integrante de la fuerza, se suicidó 10 días después del hecho en el que murió Acuña, y a partir de allí surgieron muchas versiones contrapuestas, aunque las pericias indicaron que el arma reglamentaria con la que Pérez se mató- el 23 de abril- fue la misma que utilizaron para ultimar a Acuña.
La muerte de Sergio Acuña conmocionó a la ciudad de Zapala, que en su momento acompañó con marchas y movilizaciones el reclamo de la familia en busca de justicia.
“Ahora comienza el proceso del juicio y queremos que la gente nos acompañe. Vamos a hacer una panfleteada por las calles de Zapala para que los vecinos nos vuelvan a brindar su apoyo para saber la verdad, y además que se condene a los responsables”, dijo Juan, hermano de la víctima.
A pesar del dolor, la familia Acuña, oriunda de Neuquén, recibió ayer a LM Neuquén y expresó el reclamo para que se esclarezca el hecho y se condene a los culpables.
Según la familia, existen pruebas que incriminan a Painemilla y a Cides, que ahora “pretenden quedar como víctimas de Pérez”.
Sergio Acuña era el menor de siete hermanos. Cuando lo mataron, hacía tres años que integraba la fuerza policial y había ingresado porque otros de sus hermanos también eran policías. Antes se dedicaba al oficio de la construcción.
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