La imaginación dio rienda suelta el pasado viernes 9 de Febrero, cuando alrededor de las 20 horas se apreció en el cielo de la ciudad una extraña estela de color rojizo. Un meteorito y un ovni fueron las principales teorías apresuradas que se arrojaron en un primer momento por parte de los habitantes que visualizaron el hecho.
Lo cierto es que transcurrido el tiempo, se supo que dos aviones comerciales circulaban por la zona e incluso parecía que entrarían en colisión.
El atardecer, sumado a la estela generada por la diferencia de temperatura entre la combustión de los motores y el aire a una altura determinada, generó que una gran cantidad de vecinos de la ciudad y la provincia creyeran que podía tratarse de “bolas de fuego”.
Quedó demostrado fehacientemente que en estos casos, la imaginación puede mucho más que los hechos.
Foto: gentileza Visitarevista Neuquén.
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