El episodio tuvo lugar el pasado fin de semana en Neuquén capital, cuando un procedimiento de rutina culminó con la detención de un oficial de la Policía, el cual desempeña su labor en la ciudad de Zapala.
Al llegar al puesto de control ubicado en la calle Río Negro, un efectivo policial llegó a bordo de un Volkswagen Gol de color rojo. Era tal el estado de ebriedad que evidenciaba la persona que ni siquiera pudo soplar correctamente la pipeta del alcoholímetro.
Por esta razón se le retuvo el vehículo, la documentación e institucionalmente se le inició un sumario administrativo.
En el balance general brindado por el Subsecretario de Protección ciudadana, José Montecino, se realizaron 149 controles de los cuales se detectaron a 10 vehículos y 3 motociclistas en estado de ebriedad.
Fuente: diario Río Negro.
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